Homeopatía en Italia


Nota escrita por el Dr. Pedro Bernardo Scala, Director de Docencia del Departamento de Homeopatía de la Universidad Maimónides y publicada originalmente en homeos.org

En una nota del 13 de mayo del corriente año, la revista Farmacista 33 dio a conocer datos estadísticos muy interesantes respecto de la situación de la Homeopatía en Italia. [1] Según la información recolectada, el 80% de…

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Un nuevo centro de terapias integradas para mujeres con cáncer en el Hospital Gemelli, de Roma


Nota publicada por el Dr. Pedro Bernardo Scala, en el sitio Web del Departamento de Homeopatía de la Universidad Maimónides

La acupuntura, la fitoterapia, la homeopatía y la nutrición adecuada son terapias que, integradas, brindan una ayuda valiosa para las mujeres que luchan contra los tumores mamarios o ginecológicos. Se ha demostrado que las terapias complementarias permiten que los tratamientos tradicionales, como la quimioterapia y la radioterapia, sean tolerados de una…

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¿Qué quieren los pacientes?


Un hecho hoy en día cada vez más reconocido en occidente es que la mayoría de los pacientes no se alinean detrás de una forma de medicina o tratamiento particular. Por un lado, es probable que la mayoría quiera beneficiarse de los avances de la medicina convencional, sabiendo al mismo tiempo que esta no cubre ni puede cubrir todos los aspectos referentes a su salud y reconociendo también con claridad sus potenciales riesgos, incluyendo los efectos adversos de los medicamentos. Es evidente que muchos se sienten incómodos tomando múltiples medicamentos de manera prolongada, desconfían de sus beneficios y sospechan que podrían provocarles a la larga algún tipo de daño.

Es así como los pacientes buscan entre las variadas formas de medicina complementaria existentes alguna manera de mejorar su salud de una manera más suave, persistente en el tiempo y también menos costosa. Con diferentes niveles de preferencia personal y, muy interesante de destacar, con una preferencia que es cambiante de acuerdo con la naturaleza del problema, algunos pacientes recurren como primera intención al tratamiento convencional y otros a los tratamientos complementarios, dejando la otra alternativa como segunda opción en caso de no quedar satisfechos. Otros recurren a tratamientos convencionales y complementarios simultáneamente, que no pocas veces son provistos por el mismo médico.

Una publicación reciente de un grupo de investigadores de varias universidades y hospitales de Francia y Alemania evaluó esta tendencia a la utilización de tratamientos convencionales y complementarios simultáneamente por medio de una encuesta a unos 1800 pacientes. Se pidió a los encuestados expresaran cuáles serían sus preferencias y comportamiento en el caso de padecer alguna de 4 enfermedades graves concretas, tanto físicas como mentales. [1]

Los resultados son muy reveladores. En las posturas extremas de elegir sólo una modalidad de tratamiento excluyendo las demás, sólo el 5% de los encuestados optó por las terapias convencionales y el 2% por las complementarias. El 95% prefiere la integración de tratamientos convencionales y complementarios.

Los autores concluyen: “Este estudio provee nueva evidencia de que, tanto para las enfermedades mentales como físicas, el pluralismo médico es la norma, esto es, la integración de la medicina complementaria con el tratamiento convencional, en general como segunda línea, pero a veces como primera opción.”

Es deseable que los médicos reconozcamos este fenómeno en toda su plenitud y con todas sus implicancias. Visto desde el punto de vista del médico homeópata, es compatible con la actitud que privilegia el tratamiento homeopático cuando su conocimiento y experiencia le indican que puede ser más beneficioso para el paciente que el convencional, pero que recurre a este último, de manera combinada o no, cuando se enfrenta a un fracaso o cree de antemano que será más efectivo que el primero. Desde el punto de vista del médico convencional, alienta a saber que hay otras posibilidades para ayudar a los pacientes y a integrar alguna de estas opciones en su práctica.

Referencias

[1]  Berna F, Göritz AS, Mengin A, Evrard R, Kopferschmitt J, Moritz S. Alternative or complementary attitudes toward alternative and complementary medicines. BMC Complement Altern Med. 8 de abril de 2019 [citado 26 de abril de 2019];19. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6454683/

Investigación científica en homeopatía. ¿Dónde está? — Departamento de Homeopatía, Universidad Maimónides


Diálogo frecuente: P: En homeopatía no hay investigación, ni publicaciones, ni evidencias científicas. R: En homeopatía hay investigación básica en animales de laboratorio, en modelos celulares y en plantas, e investigación física y físico-química; investigación clínica, tanto observacional como ensayos clínicos aleatorizados y controlados, metanálisis, estudios de costo beneficio, estudios comparativos y también investigación veterinaria…

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En Francia, el uso y la confianza en la homeopatía vuelven a batir récords


Según los resultados de la encuesta IPSOS, publicados en noviembre de 2018 [1]: 3 de cada 4 franceses han utilizado medicamentos homeopáticos, creen que son eficaces y se oponen a que dejen de ser reembolsados por la seguridad social. Tienen una imagen positiva de la homeopatía y sienten que los ha ayudado la última vez…

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Francia 2018

Fallecimiento del médico homeópata inglés Dr. Peter Fisher


Ayer, 15 de agosto de 2018, falleció en Londres Peter Fisher, médico homeópata inglés, especialista en enfermedades reumáticas, ex Director de Investigación del Royal London Hospital for Integrated Medicine  (previamente Royal London Homoeopathic Hospital), consultor honorario en reumatología del King’s College Hospital, presidente de The Faculty of Homeopathy, editor de la revista científica Homeopathy, médico de la reina de Inglaterra y de otros miembros de la familia real, y titular del grupo de trabajo sobre homeopatía y miembro del panel de expertos en medicina tradicional y complementaria de la OMS. Había sido galardonado con el Medalla de Oro Albert Schweitzer de la Academia de Medicina de Polonia en 2007. Fue autor de numerosísimas publicaciones científicas.

Hasta aquí, un resumen de sus vastísimos méritos profesionales y académicos. Pero preferiría referirme a aspectos de su persona, que hicieron de él alguien excepcional.

Peter estudió medicina en la Universidad de Cambridge. Muy joven, se enfrentó a una enfermedad rara, grave y de mal pronóstico. La falta de respuesta a los tratamientos convencionales con probable desenlace fatal lo llevó a recurrir a la homeopatía, con la que curó rápida y definitivamente. A raíz de esta impactante historia personal decidió especializarse y dedicarse a ella con toda su energía. Muy pronto comprendió en toda su magnitud la importancia que tenía que la homeopatía retomara la senda de la investigación científica, terreno en el que en algún momento del siglo XX había quedado rezagada. Se convirtió muy rápidamente en un referente mundial en la materia. Desde su lugar de trabajo dedicó enormes esfuerzos para llevar adelante investigaciones científicas, sin dejar nunca de lado la atención de sus pacientes en el hospital.

Extremadamente medido y preciso con las palabras, exigía de sí mismo y de sus interlocutores una adecuada fundamentación de todo lo que se decía y hacía, aunque sin abandonar jamás la cortesía y el buen humor. No dudaba en expresar lo que pensaba y era terminante ante el derroche vano de palabras y la falta de rigor, como cuando en una sesión de un congreso mundial de homeopatía se animó a decirle a un expositor muy respetado y mucho mayor que él, “Usted construye castillos en el aire.” Creo que ese fue mi primer contacto con él, probablemente en los 80s.

Como editor de Homeopathy, los consejos que solía dar a quienes quisieran publicar en la revista parecían antológicos: “primero, no intente con su publicación comenzar un viaje del ego. Si lo hace, es un error porque no lo va a llevar a nada. Asegúrese de tener una buena idea que aporte algo novedoso e importante para nuestro conocimiento. Después, si no sabe cómo seguir, aquí estamos para ayudarlo.” Más de cerca, pude constatar que no había amistad que le impidiera ser implacable a la hora de criticar los borradores, pedir cambios, recortes y justificación para todo lo escrito. No toleraba en las publicaciones la pura opinión y menos aún las afirmaciones autorreferenciales. Para Peter, nada de esto era una cuestión personal, sino que todo estaba al servicio de la búsqueda la verdad. Su honestidad intelectual no admitía claudicaciones interesadas. Aun en público y debatiendo con los críticos de la homeopatía, no dudaba en reconocer la mala calidad de algunas investigaciones, aunque esto fuera en contra de sus intereses.

Tenía un gran sentido del humor, que expresaba con gran sutileza. Supongo que esto habrá influido en la curiosa idea que tuvo para desenmascarar a los rabdomantes que, ilusos o ilusionistas, afirmaban que podían reconocer a un medicamento homeopático con el péndulo. Diseñó un experimento y los invitó a participar, cosa que hicieron muy gustosos. Demostró y publicó lo que muchos creíamos: no se puede.

Peter era un hombre de una vasta sabiduría. Cultivaba las artes, las letras, la historia, la música y la filosofía. Sus conocimientos médicos eran enormes, dominaba la epidemiología y el arte de la investigación. Viajero incansable, admiraba lo que de valioso hay en todas las culturas y de todas algo sabía. Podía sorprender explicando las características y origen del culto a Jemanjá en Brasil o recitar de memoria a Julio César en latín. Aunque de nada de todo esto se vanagloriaba. Es probable que este mismo universalismo lo haya llevado a cambiar el nombre de la revista The British Homeopathic Journal por simplemente Homeopathy.

Para todos quienes lo conocimos fue una fuente inagotable de inspiración. Nos enseñó a pensar con rigor, a no conformarnos con explicaciones fáciles y a no claudicar en la búsqueda de la verdad por intereses mezquinos. Con paciencia, colaboró generosamente en todo lo que pudo y daba consejo a quien se lo pidiera. En todos lados se lo admiraba y reverenciaba, pero era inmune a los halagos y trataba a todos con cordialidad y sencillez. Cultivó lazos de amistad con personas del mundo entero.

Visitó varias veces la Argentina, la última en noviembre de 2017 con ocasión de una jornada de la Red para la Integración Iberoamericana de la Investigación Médica en Homeopatía en la ciudad de Córdoba. Como siempre, deslumbró con sus conferencias. Aprovechó para conocer las provincias de Salta y Jujuy, de las que volvió encantado.

En los últimos años, a causa de fuertes ataques mediáticos a la homeopatía en Gran Bretaña, había quedado en el ojo de la tormenta. No le tembló el pulso para participar de los más duros debates públicos, hasta en el mismo Parlamento Británico, y defender siempre con serenidad, altura, claridad, precisión y amplia fundamentación todo lo que consideraba cierto. En una de estas discusiones públicas afirmó: “dejaría inmediatamente la homeopatía si tuviera la más mínima duda de su efectividad.” Ante la pregunta personal del porqué de tantos ataques, me respondió: “cuanta más evidencia científica a favor de la homeopatía se acumula, más arrecian los ataques de sus oponentes. Es que no quieren o no pueden aceptar lo evidente y parece que patalearan como si chicos malcriados.”

Murió en un inesperado accidente de bicicleta, medio de transporte que usaba para ir al hospital aún en invierno y con lluvia. Tenía 67 años.

¡Cómo lo vamos a extrañar!